Para usar el secador correctamente debemos retirar primero el exceso de agua, aplicar un protector térmico, seleccionar una temperatura baja o media y mantener el aparato a unos 15 o 20 centímetros del cabello. Debemos moverlo constantemente y dirigir el aire desde la raíz hacia las puntas, siguiendo el sentido de la cutícula. Así reducimos el encrespamiento, evitamos concentrar demasiado calor en una misma zona y conseguimos un acabado más suave y brillante.
En PLC sabemos que el secador no tiene por qué ser perjudicial si lo utilizamos con una técnica adecuada. El problema aparece cuando acercamos demasiado la boquilla, utilizamos siempre la máxima temperatura o insistimos durante mucho tiempo sobre un mismo mechón.
¿El secador puede dañar el cabello?
El calor excesivo puede eliminar parte de la humedad de la fibra, deteriorar su capa externa y hacer que el cabello se vuelva más áspero, quebradizo o apagado. Este riesgo aumenta en melenas decoloradas, teñidas, finas o previamente dañadas.
Sin embargo, no es necesario renunciar por completo al secador. Un estudio sobre el daño producido por el secado observó que mantener el aparato a una distancia aproximada de 15 centímetros y moverlo continuamente reducía el daño en comparación con utilizarlo muy cerca del cabello.
La clave, por tanto, no está solo en emplear menos calor, sino en controlar la distancia, el tiempo y el movimiento.
Cómo preparar el cabello antes del secado
Antes de encender el secador debemos preparar la melena. Cuanta menos agua tengamos que eliminar mediante aire caliente, menor será la exposición al calor.
Podemos seguir estos primeros pasos:
- Retirar el agua suavemente con las manos después del aclarado.
- Envolver el cabello en una toalla de microfibra o una camiseta de algodón.
- Evitar frotar enérgicamente con la toalla.
- Dejar que el pelo pierda parte de la humedad antes de utilizar el secador.
- Desenredar con cuidado, comenzando por las puntas.
- Aplicar un protector térmico adecuado para nuestro tipo de cabello.
- Dividir la melena en secciones si tenemos mucha cantidad.
La Academia Americana de Dermatología aconseja absorber la humedad sin frotar, limitar el uso de herramientas térmicas y trabajar con temperaturas bajas o medias.
Si secamos el cabello cuando todavía está completamente empapado, necesitaremos más tiempo y probablemente terminaremos utilizando una temperatura más alta. Lo ideal es comenzar cuando esté húmedo, pero ya no gotee.
Cómo usar el secador paso a paso
Una vez preparado el cabello, podemos comenzar el secado. Estos son los pasos recomendados para obtener un buen resultado:
1. Aplicamos el protector térmico
Distribuimos el producto por los largos y las puntas, prestando especial atención a las zonas más frágiles. Debemos consultar las indicaciones del fabricante, ya que algunos protectores se aplican sobre el cabello húmedo y otros pueden utilizarse también en seco.
El protector térmico ayuda a reducir el impacto del calor, pero no convierte al cabello en invulnerable. Aunque lo utilicemos, debemos controlar la temperatura y la distancia.
2. Elegimos una temperatura adecuada
No necesitamos usar siempre el nivel máximo. Una temperatura media suele ser suficiente para la mayor parte del secado. Podemos reservar el aire más caliente para momentos puntuales y únicamente si el estado del cabello lo permite.
| Tipo o estado del cabello | Temperatura recomendada | Potencia del aire | Accesorio aconsejado |
|---|---|---|---|
| Fino o frágil | Baja o templada | Baja o media | Boquilla concentradora |
| Grueso y abundante | Media | Media o alta | Boquilla concentradora |
| Rizado u ondulado | Baja o media | Baja | Difusor |
| Teñido o decolorado | Baja o templada | Media | Boquilla o difusor |
| Liso y sano | Media | Media | Boquilla concentradora |
| Muy dañado | Baja | Baja o media | Secado parcial y cuidadoso |
El calor y la potencia no son lo mismo. Podemos utilizar un flujo de aire intenso sin necesidad de seleccionar la temperatura más elevada.
3. Mantenemos la distancia
Debemos mantener el secador aproximadamente a 15 o 20 centímetros del cabello. La boquilla no debe tocar los mechones ni permanecer pegada al cepillo durante el brushing.
También debemos mover el aparato de manera continua. Si dejamos el calor fijo sobre una zona, podemos resecarla aunque el resto de la melena continúe húmeda.
4. Dirigimos el aire correctamente
Para conseguir un acabado suave, orientamos el flujo desde la raíz hacia las puntas. Esta dirección acompaña la disposición de la cutícula y ayuda a reducir el encrespamiento.
Evitar dirigir el aire de forma desordenada tiene varias ventajas:
- Disminuye la aparición de cabellos sueltos.
- Facilita el alisado.
- Mejora visualmente el brillo.
- Permite controlar mejor el peinado.
- Reduce el tiempo necesario para dar forma.
Podemos ampliar estos consejos en nuestra guía sobre técnicas de secado para evitar el frizz.
5. Trabajamos por secciones
Dividir la melena facilita que el aire llegue de manera uniforme a todo el cabello. Podemos comenzar por las capas inferiores y avanzar progresivamente hacia la parte superior.
Las secciones no deben ser demasiado gruesas. Si introducimos demasiado cabello en el cepillo, necesitaremos repetir el proceso y aumentar el tiempo de exposición al calor.
6. Finalizamos con aire frío
Cuando el cabello esté seco y tenga la forma deseada, podemos utilizar el botón de aire frío. Este paso ayuda a enfriar los mechones y a fijar temporalmente el peinado.
El aire frío no repara el cabello ni cierra permanentemente la cutícula, pero sí puede reducir el exceso de calor acumulado y mejorar el acabado del brushing.

Cómo utilizar la boquilla concentradora
La boquilla concentra el flujo de aire y permite dirigirlo con precisión. Resulta especialmente útil para alisar, pulir o trabajar con un cepillo redondo.
Para utilizarla correctamente:
- Colocamos la boquilla paralela al mechón.
- Mantenemos el secador separado del cepillo.
- Desplazamos ambos elementos desde la raíz hacia las puntas.
- Evitamos dirigir el calor directamente sobre el cuero cabelludo.
- Repetimos únicamente las veces necesarias.
No debemos retirar la boquilla pensando que así secaremos siempre más rápido. Sin ella, el aire se dispersa y puede levantar la cutícula, aumentar el encrespamiento y dificultar el control del peinado.
Cómo secar el cabello rizado con difusor
El difusor distribuye el aire de forma más amplia y suave, por lo que ayuda a conservar la forma natural del rizo. Debemos utilizar una temperatura media o baja y reducir la potencia para evitar que el cabello se desordene.
Podemos seguir esta técnica:
- Aplicamos los productos de definición sobre el cabello húmedo.
- Inclinamos la cabeza ligeramente hacia un lado.
- Introducimos las puntas en el difusor.
- Acercamos el accesorio hacia la raíz sin presionarlo.
- Mantenemos unos segundos y cambiamos de zona.
- Evitamos tocar constantemente el cabello mientras se seca.
- Finalizamos cuando esté completamente seco o casi seco.
Si buscamos más definición y menos encrespamiento, podemos consultar nuestros consejos para el cabello encrespado.
Cómo conseguir volumen con el secador
Para obtener volumen debemos levantar las raíces y dirigir el aire en sentido contrario al crecimiento natural. Podemos trabajar con un cepillo redondo o secar la raíz inclinando ligeramente la cabeza.
En cabellos finos recomendamos evitar el exceso de productos y utilizar una temperatura moderada. También podemos cambiar la posición de la raya mientras secamos para conseguir que la raíz quede más suelta.
Secar todo el cabello boca abajo puede aportar volumen, pero también aumentar el encrespamiento. Una alternativa más controlada consiste en levantar únicamente las raíces y pulir después los largos con la boquilla concentradora.
Errores frecuentes al utilizar el secador
Una técnica incorrecta puede aumentar el tiempo de secado y deteriorar la fibra capilar. Estos son algunos de los errores más habituales:
- Empezar cuando el cabello todavía está empapado.
- Frotar la melena con una toalla convencional.
- No utilizar protector térmico.
- Seleccionar siempre la temperatura máxima.
- Acercar demasiado el aparato.
- Mantener el aire fijo sobre una misma zona.
- Dirigir el flujo desde las puntas hacia la raíz.
- Utilizar una potencia excesiva en el cabello rizado.
- Pasar el cepillo con demasiada fuerza.
- Dejar zonas húmedas antes de utilizar la plancha.
- No limpiar el filtro del secador.
Para reducir los efectos de las herramientas térmicas, también podemos consultar cómo proteger el cabello del calor de la plancha y el secador.
Adaptar el secado a las necesidades del cabello
No existe una única técnica válida para todas las melenas. Debemos adaptar la temperatura, el accesorio y la dirección del aire al resultado deseado y al estado del cabello.
En PLC recomendamos prestar atención a cómo responde la melena. Si aparecen aspereza, puntas quebradizas, pérdida de brillo o un encrespamiento cada vez mayor, debemos reducir la temperatura y revisar nuestra rutina.
Un buen secado no consiste en terminar lo antes posible, sino en conseguir el resultado deseado sin someter el cabello a un calor innecesario.
Preguntas frecuentes sobre el uso del secador
¿Es mejor secarse el pelo o dejarlo al aire?
Ambas opciones pueden ser adecuadas. Dejar el cabello mojado durante demasiadas horas tampoco siempre resulta conveniente, especialmente si nos acostamos con él húmedo. Podemos combinar un secado parcial al aire con el uso del secador a baja temperatura.
¿El secador iónico evita completamente el encrespamiento?
Los secadores iónicos pueden ayudar a reducir la electricidad estática y acelerar el secado, pero no eliminan por sí solos el encrespamiento. El resultado también depende de la técnica, los productos utilizados y el estado del cabello.
¿Podemos usar el secador todos los días?
Podemos utilizarlo con frecuencia si trabajamos con una temperatura moderada, mantenemos la distancia y protegemos el cabello. No obstante, las melenas dañadas o decoloradas pueden necesitar descansos y tratamientos específicos.
¿Cada cuánto debemos limpiar el filtro?
Dependerá de la frecuencia de uso, pero conviene revisarlo periódicamente. Un filtro con polvo o cabello reduce el flujo de aire, provoca sobrecalentamiento y puede acortar la vida útil del aparato.
¿Debemos secar completamente el cabello antes de dormir?
Sí. Dormir con el pelo mojado puede aumentar la fricción, deformar el peinado y dejar humedad en el cuero cabelludo durante horas. Si nos lavamos el cabello por la noche, recomendamos secarlo antes de acostarnos.
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